La hipoteca o préstamo hipotecario es un tipo de préstamo en el que además de nuestra garantía personal damos una garantía real.
Vamos a explicar un poco más detenidamente estos conceptos:
Garantía personal: siempre que firmamos un préstamo aportamos una garantía. Esta garantía es la garantía personal, que consiste en que garantizamos el pago de nuestra deuda con nuestros bienes presentes y futuros. ¿Qué significa esto? Significa que, en caso de impago de las cuotas del préstamo el prestamista, a través de un juez, podrá recobrar su deuda con todos nuestros bienes, los que tenemos en estos momentos y, en caso de no ser suficientes, con todos los bienes que tengamos durante nuestra vida hasta que paguemos nuestra deuda.
En el caso de que dichos bienes sean inmuebles hablaremos de préstamo hipotecario, es decir, la hipoteca es un tipo de prenda, pero no todas las prendas son hipotecas. Entonces, ¿Qué diferencia hay con otros bienes? Sencillamente su realización, es decir, la capacidad de hacer líquido su valor. Por ejemplo: unas acciones se venden y nos dan dinero. El tiempo que se tarda en obtenerlo es mínimo. Más aún en el caso de una imposición a plazo o un fondo de inversión cuya realización es aún más rápida. En el caso de una casa la cosa es mucho más complicada. Por eso se crea el préstamo hipotecario.