El prestamista es un persona física o jurídica que nos presta un dinero a cambio de unos intereses. Cuando hemos intentado conseguir financiación a través de las entidades financieras y éstas nos han denegado la concesión de préstamos queda una solución paralela que es firmar un préstamo con un prestamista.
La única diferencia entre un prestamista y una entidad financiera es que los primeros no estñan declarados como entidades financieras, es decir, no pagan sus impuestos correspondientes, pero la deuda está perfectamente legitimada y tienen los mismos derechos que las entidades financieras para solicitar el pago de las mismas.
No es un tipo de financiación que sea recomendable. No debemos recomendar a nadie la firma de una operación de estas características por varios motivos:
Por todo ello no aconsejamos en ningún caso la firma de préstamos de ningún tipo con prestamista. Es preferible agotar todas las vías de financiación posibles con entidades financieras antes de ponernos en manos de prestamistas, sean del tipo que sean, por nuestra seguridad y la de nuestros bienes.